Pedir ayuda: El vital acto de romper el silencio y dejarse sostener
Pedir ayuda: El vital acto de romper el silencio y dejarse sostener https://tca.centroaconcagua.com/wp-content/uploads/2026/01/31.png 1024 677 TCA Centro Aconcagua TCA Centro Aconcagua https://tca.centroaconcagua.com/wp-content/uploads/2026/01/31.pngPedir ayuda no sucede de un día para otro. Es el resultado de un proceso interno largo, difícil, muchas veces silencioso. Quien lo hace probablemente lleva tiempo sintiéndose mal, luchando en soledad, escondiendo síntomas, minimizando malestares. En los Trastornos de la Conducta Alimentaria esto es muy frecuente: son padecimientos que se viven hacia adentro, con vergüenza, con culpa, con miedo. Por eso, animarse a hablar, a decirle a alguien cómo uno se siente, ya es un quiebre. Un corte con ese círculo que aísla, empobrece y agota.
Pedir ayuda implica desafiar muchos temores: el miedo al cambio, a perder el control, a dejar lo conocido, por más doloroso que sea. Es un acto de vulnerabilidad, pero también de valentía. Porque al pedir ayuda, una persona no solo abre la puerta a un posible tratamiento: también habilita nuevas formas de contención emocional. Lo que antes se callaba, lo que se escondía, lo que solo se tramitaba en el cuerpo, empieza a poder decirse. Nombrar el sufrimiento ya es parte del proceso de sanación.
Y no se trata solo de lo terapéutico. Compartir lo que se está atravesando con una persona de confianza —un familiar, un amigo, un referente— puede ser profundamente reparador. Porque en ese gesto se rompe el aislamiento, se abre espacio para la palabra y se empieza a construir otra trama de sostén. No es fácil, no es automático, pero es posible. Y en Aconcagua estamos para acompañar ese paso. Cuando una persona se anima a pedir ayuda, ya empezó a cuidar de sí misma.
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