El impulso que no cede

El impulso que no cede 1024 677 TCA Centro Aconcagua

En la clínica, mucho se dice acerca del atracón, pero no lo suficiente acerca de su antesala. Se trata de un fenómeno crítico que todavía no constituye el episodio visible, que todavía no es conducta: el estado interno anticipatorio que se vive con un sentido de urgencia difícil de aplacar.

Cuando estamos en suelo fértil del atracón, la mente empieza a concentrarse de manera repetitiva alrededor de la comida. Aparecen pensamientos insistentes, imágenes anticipatorias, un diálogo interno que sólo gira alrededor de lo mismo: “una vez más no va a hacer la diferencia”, “necesito hacerlo para calmarme”, “si no lo hago no voy a poder concentrarme en nada más”.

Este estado suele acompañarse de un aumento progresivo de la tensión emocional y puede estar ligado a estados de ansiedad, soledad, agotamiento emocional o sensación de vacío. Nada le da tanta fuerza al atracón como la idea subyacente de que va a calmar momentáneamente el malestar. Comprender este momento es fundamental, porque el episodio no comienza en el acto, sino en esta experiencia interna que se intensifica con el tiempo.

Poder identificarla y nombrarla no elimina automáticamente la urgencia, pero sí abre un espacio para trabajarla de otra manera. Y eso es parte del proceso terapéutico.