¿A qué costo insistimos con «más de lo mismo»?

¿A qué costo insistimos con «más de lo mismo»? 1024 677 TCA Centro Aconcagua

Uno de los momentos más dolorosos, pero también más importantes a nivel terapéutico, es cuando la persona reconoce el costo de las conductas sintomáticas, pero aún así, no se siente capaz de cambiar sus decisiones. La persona ya sabe que le hace mal, ya nota el deterioro, pero continúa repitiendo lo mismo.

Se repite aunque el cuerpo lo exprese con cansancio, malestar, lesiones o señales de desgaste. Se repite aunque emocionalmente experimente culpa, vergüenza, ansiedad, desconexión o una autocrítica que no da tregua. Se repite aunque empiece a afectar los vínculos: evitar encuentros, aislarse, mentir, alejarse de comidas compartidas, perder espontaneidad… 

Para atacar la repetición, es necesario entenderla. La repetición no es un capricho: suele ser el resultado de un patrón que se sostiene porque, en el corto plazo, ofrece alivio. El problema es que ese alivio dura poco y el costo se acumula. En terapia, trabajamos precisamente construyendo alternativas reales: formas más seguras de regular el malestar, pedir ayuda, y recuperar espacio vital.